Respetar los ciclos 2 diciembre 2009
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Los ritmos son la base sobre la que se mueven todos los fenómenos naturales, todo tiene una frecuencia a la cual oscila, y nuestro cuerpo no se encuentra exento de ello.
La palabra biorritmo es simplemente un compuesto del término griego bios, que significa vida, y otra palabra griega, rhythmos, que indica una cadencia regulada y es asociada generalmente con artes tales como la música y la poesía. El ritmo es empleado en biorritmo en el mismo sentido, una cadencia regulada, e igual que en la música y la poesía, hallamos un sistema definido, preciso, para calcular y aplicar este ritmo. Incluso podemos decir, para llevar más lejos el ejemplo, que la naturaleza es la compositora; el hombre, como ser humano, es el instrumento sobre el cual toca sus rapsodias la naturaleza; el hombre, como científico, es el oyente, que trata de apreciar, de sondear y comprender la elegancia simple y la belleza de la composición.
El análisis de estos “relojes biológicos”, pulsaciones rítmicas, “latidos naturales” motivó un esfuerzo popular a fines del siglo pasado en países europeos como Austria, Alemania, Francia, Suiza y Bélgica. El psicólogo vienés Swoboda descubrió los ritmos biológicos del ser humano durante sus investigaciones entre 1897 y 1902. Descubrió una periodicidad en fiebres, en el principio de una enfermedad, en ataques cardíacos y otros fenómenos…
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Empatía, generosidad… y oxitocina. 1 diciembre 2009
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Cuando sentimos empatía hacia una persona en apuros, nuestro cerebro segrega oxitocina de manera natural y esta incrementa el sentimiento de generosidad, explica Paul Zak, fundador del campo de investigación de la neuroeconomía y director del estudio. “Es la experiencia de proporcionar cuidado y compasión la que nos hace más propensos a liberar oxitocina cuando alguien nos necesita”, declara Zak. “Tiene menor incidencia en los cerebros de los niños, que están en desarrollo. Pero la oxitocina puede incrementarse en la edad adulta, lo que se podría interpretar como un aumento de la empatía a medida que nos hacemos mayores”.
El nuevo estudio es la continuación de un trabajo pionero que publicó el equipo de Paul Zak hace dos años en la revista Nature y que demostró que hay una relación entre los niveles de oxitocina y el sentimiento de confianza hacia otras personas. Aquel estudio demostró que la hormona facilita que personas que no se conocen se relacionen entre ellas…
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